Informática

La Dirección General de Informática (DGI), cuenta con dos direcciones: Dirección de Informatización (DI) y Dirección de Industria Informática (DII).

La DGI además de las funciones comunes a todas Direcciones Generales, Direcciones, Departamentos y Secciones; tiene las funciones específicas siguientes:

  1. Dirigir, analizar, evaluar y controlar el cumplimiento de:

  • las políticas y estrategias para el desarrollo, la evolución y la utilización de las tecnologías de la información en favor de la informatización de la sociedad y del desarrollo del país;

  • la distribución de los medios informáticos en función de los programas de informatización priorizados;

  • los programas y proyectos nacionales para lograr la informatización de la sociedad;

  • la métrica nacional del uso de las TIC, incluidos sus indicadores;

  • la política y estrategia y los objetivos anuales para el desarrollo de la industria informática en el país;

  1. organizar, dirigir y controlar los procesos que se realizan en la Dirección de Informatización y en la Dirección de Industria Informática, orientando, coordinando e integrando las labores que en estas se desempeñan sin disminuir, afectar o suplantar sus funciones;

  2. colaborar en la definición y actualización de los lineamientos formativos para las especialidades de nivel medio y superior en las especialidades informáticas y afines;

  3. representar al Ministerio en eventos, comisiones y actividades nacionales e internacionales relativas a la sociedad de la información y la actividad informática;

  4. coordinar la evaluación tecnológica de las soluciones informáticas propuestas a utilizar en el país como parte del proceso inversionista;

  5. coordinar el seguimiento a las tendencias internacionales en el desarrollo de la sociedad de la información y las tecnologías asociadas;

  6. organizar, coordinar y expedir los permisos asociados a los productos, servicios informáticos y otros temas de atención por esta dirección.


 

Dada la transversalidad de la informatización y la necesidad de avanzar de forma armónica y coherente, resulta vital el trabajo unido de los órganos, organismos de la Administración Central del Estado, los Consejos de la Administración y las demás entidades del país, para con el esfuerzo conjunto y en la medida que las posibilidades económicas lo permitan, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, elevar la eficiencia de los procesos productivos y de servicios y contribuir a la edificación de un socialismo próspero y sostenible.